Intolerancia alimentarias y celiacos

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Estudio Intolerancia Alimentaria

Miércoles, Febrero 24th, 2010

En pleno siglo XXI, comemos mejor, nuestra alimentación es más variada, vivimos más cómodamente, tenemos más higiene, calefacción, agua potable … y sin embargo, cada vez hay más enfermedades crónicas incurables. ¿Donde está la clave?

Fundación Migraña promueve un estudio sobre la alimentación y, según las investigaciones desarrolladas por la SAEIA en los últimos años corroboradas por la encuesta que se está llevando a cabo la Asociación Española de Pacientes con Cefalea, los resultados son relevantes y nunca antes publicados:

  • Más del 90% de los Pacientes con Migraña sufren además otros síntomas asociados.
  • El 47′6 % sufren problemas digestivos: estreñimiento, diarrea, colon irritable, barriga hinchada, etc
  • El 73′70 % tiene la piel seca
  • El 82′11 % se siente excesivamente cansado de forma injustificada
  • El 44′6 % tiene problemas de sueño

Y así un largo etcétera que permite contemplar la mayor parte de las migrañas como un síntoma más de las enfermedades por alimentos según el Dr. López Elorza.

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Entrevista con el Doctor Miguel Angel Montoro

Jueves, Febrero 18th, 2010

Antes de comenzar a describir la entrevista en vídeo que os dejamos en este post queremos agradecer al Doctor Miguel Angel Montoro y a su equipo la amabilidad y deferencia que han tenido con nosotros al hacernos un hueco en su apretada agenda.

El Dr. Montoro, especialista en gastroenterología del Hospital San Jorge de Huesca, ha sido uno de los participantes en el diseño del nuevo protocolo de diagnóstico de la enfermedad celíaca y es un experto en este asunto.

Durante los próximos doce minutos aproximados que duran las dos partes de la entrevista váis a poder conocer más aspectos que se complementan con otros ya tratados en algunas entrevistas publicadas en esta web.

Con un lenguaje sencillo y ameno pero riguroso sin duda que esta entrevista os va a dar luz en muchas de vuestras dudas sobre esta enfermedad.

Alergias e Intolerancias Alimentarias

Martes, Febrero 2nd, 2010

Alergias e Intolerancias Alimentarias. Marta González Caballero

RESEÑA DE LA OBRA:

Una alimentación equilibrada y variada en todos los grupos de alimentos mantiene nuestro organismo sano. Esto parece fácil pero se complica cuando una persona debe excluir un determinado alimento porque daña su salud, incluso pone en peligro su vida o a padecer carencias nutricionales. Para el buen entendimiento de este libro hay que tener claro, como mínimo tres conceptos: reacción adversa a un alimento, alergia o hipersensibilidad alimentaria e intolerancia alimentaria. Entre las más frecuentes se encuentran la enfermedad celíaca o intolerancia al gluten de los cereales y las intolerancias a los azúcares como la lactosa, fructosa o galactosa. Este libro pretende ser una guía útil y de fácil comprensión para hacer frente a las dudas e inquietudes sobre alimentación que se presentan ante la aparición de una alergia o intolerancia alimentaria, las falsas alergias o pseudoalergias, aquellas reacciones adversas de aditivos alimentarios, a los alimentos transgénicos y a los medicamentos, las normativas internacionales de los alimentos, las opciones para quienes las presentan como son los alimentos ecológicos y un número de anexos amplio que hacen un manual completo e imprescindible.

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Malabsorción de fructosa o intolerancia normal a la fructosa.

Viernes, Diciembre 18th, 2009

El tipo más común de intolerancia a la fructosa es  similar a la intolerancia a la lactosa. En este caso la fructosa ingerida no es absorbida por el cuerpo a través del intestino delgado. La fructosa es absorbida desde el intestino usando una proteína transportadora específica. Cuando esta proteína o bien no esta presente o se ha vuelto inactiva, la fructosa no es absorbida y alcanza el intestino grueso.

En el intestino grueso, la fructosa es rápidamente fermentada por las bacterias intestinales (microflora intestinal) a ácidos y gases, predominantemente hidrógeno y dióxido de carbono. Estos gases causan los principales problemas; flatulencia, hinchazón y dolor abdominal. La diarrea es común.

La intolerancia a la fructosa puede ser heredada, pero también juegan un papel factores no genéticos. Es mucho más común que IHF, en 1 de cada 3 personas que tienen algún problema en la digestión de carbohidratos simples como la fructosa.

Como con la intolerancia a la lactosa y otras intolerancias a carbohidratos, la mayoría de personas no tendrá problemas con pequeñas cantidades de fructosa. El umbral para los síntomas varía ampliamente entre los individuos, algunas personas tienen problemas con menos de 1 gramo de fructosa, otras pueden comer fácilmente 20 gramos sin ningún problema.

La intolerancia a la fructosa ciertamente no es placentera, pero no tan seria o peligrosa como IHF. Se diagnostica mediante el test de hidrógeno del aliento, similar para otras intolerancias a carbohidratos. El cuerpo no produce hidrógeno por si mismo. Cuando se detecta hidrógeno en el aliento después de una hora de la ingestión con el estómago vacío, la persona es considerada intolerante.

El tratamiento es una dieta baja en fructosa o libre de ella, dependiendo del límite del individuo. Los síntomas pueden suceder con fructosa o con sacarosa. Las personas con intolerancia a la fructosa son generalmente más sensibles a otros carbohidratos no digeribles, como polioles (sorbitol y xilitol), rafinosa (habas) e inulina (polifructosa) que las personas normales, ver lista de debajo.

Los primeros síntomas de la intolerancia a la fructosa se pueden parecer a los de la galactosemia, los cuales son: irritabilidad, ictericia, vómitos, convulsiones y agrandamiento del hígado y del bazo; mientras que los problemas posteriores se relacionan más con la enfermedad hepática.

Intolerancia a la fructosa: IHF (o Deficiencia de Fructosa 1-Fosfato Aldolasa)

Viernes, Diciembre 18th, 2009

Intoleancia Hereditaria a la Fructosa (IHF) o Deficiencia de Fructosa 1-Fosfato Aldolasa

La intolerancia hereditaria a la fructosa es enfermedad en la que nuestro cuerpo no produce los compuestos químicos que necesitamos para metabolizar la fructosa (azúcar de la fruta) . La fructosa normalmente es absorbida por el cuerpo desde el intestino delgado, pero en el hígado el cuerpo hecha en falta la enzima Fructosa 1-Fosfato Aldolasa (código de clasificación de la encima EC 2.1.2.13), la cual es una enzima clave en el metabolismo posterior de la fructosa. La fructosa ingerida es convertida a fructosa 1-fosfato, el cual se metaboliza más adelante a gliceraldehido 3-fosfato. Este componente es parte del metabolismo normal de los azúcares, conocido como glicólisis, el cual es el principal mecanismo generador de energía en el cuerpo.

METABOLISMO DE LA FRUCTOSA
Las dietas que contienen cantidades grandes de sucrosa (un disacárido de glucosa y fructosa) pueden utilizar la fructosa como una fuente importante de energía. La vía de utilización de la fructosa es diferente en el músculo y en el hígado. El músculo que solamente tiene hexocinasa puede fosforilar a la fructosa a F6P que es un intermediario directo de la glicólisis.

En el hígado que contiene mayoritariamente glucocinasa, que es especifica para su sustrato glucosa, se requiere de participación de enzimas adicionales para utilizar a la fructosa en la glicólisis. La fructosa hepática es fosforilada en el C-1 por la fructocinasa produciendo fructosa-1-fosfato (F1P). La forma de aldolasa que predomina en el hígado (aldolasa B) puede utilizar tanto la F1,6-BP como la F1P como sustratos. Por tanto cuando la enzima es expuesta a la F1P da lugar a la formación de DHAP y gliceraldehido. La DHAP es metabolizada, por la triosa isomerasa fosfato, a G3P que entra en la glicólisis. El gliceraldehido puede ser fosforilado a G3P por la gliceraldehido cinasa o convertido a DHAP por medio de las acciones coordinadas de la alcohol deshidrogenasa, glicerol cinasa, y glicerol fosfato deshidrogenasa.

SINTOMAS

  • Aparición de los síntomas después de comenzar a alimentar al lactante con comida normal o preparado para biberón,
  • alimentación deficiente en la lactancia,
  • irritabilidad,
  • ictericia neonatal que aumenta o se prolonga,
  • vómitos,
  • convulsiones,
  • sueño excesivo,
  • intolerancia a las frutas,
  • rechazo a las frutas y a los alimentos que contengan fructosa/sacarosa,
  • bienestar después de consumir alimentos sin fructosa/sacarosa.

DIAGNÓSTICO

La incidencia de IHF entre la población no esta muy clara debido a la dificultad de diagnóstico de IHF.

El diagnóstico de IHF es difícil y (en niños pequeños) peligroso. El único modo de establecer si uno sufre de IHF es realizar uno de los dos test:

  • Un ensayo enzimático para determinar la actividad de la aldolasa. La aldolasa se obtiene del tejido el hígado de un paciente en un procedimiento quirúrgico invasivo llamado biopsia de hígado.
  • Un test de tolerancia la fructosa. La fructosa se inyecta intravenosamente bajo condiciones controladas donde los niveles agudos de glucosa, fructosa y fosfato son monitorizados.

Un test de ADN más nuevo esta cada vez más fácilmente disponible. A pesar de que el test de ADN no diagnostica porque los resultados negativos no garantizan que uno no tenga IHF, los resultados positivos, junto con los síntomas clínicos, son fuertes indicadores de la enfermedad. Se puede hacer un presunto diagnóstico.

El test de hidrogeno en aliento, el cual es usado para la malabsorción de fructosa, no es un método efectivo para la detección de IHF.

El tratamiento para el IHF es una estricta dieta libre de fructosa. Esto implica la exclusión de cualquier cosa que contenga fructosa, sacarosa, o sorbitol. La implementación y seguimiento de esta dieta es a menudo difícil pero no imposible. La gente con este tipo de dieta lleva una vida normal y sana, aunque queda el peligro de ingerir fructosa inadvertida. Leer debajo para mas detalles sobre esta dieta.

La dieta también excluye el sorbitol. Aunque el sorbitol no contiene fructosa y es pobremente absorbido por el cuerpo, el sorbitol absorbido puede ser convertido en el organismo a fructosa por la llamada vía del sorbitol.

Intolerancia a la sacarosa

Lunes, Diciembre 14th, 2009

La intolerancia a la sacarosa o déficit de sacarasa (1) es una enfermedad bastabte poco conocida, debida a la falta de la enzima denominada sacarasa.
Quienes están afectados por esta intolerancia no pueden ingerir sacarosa (azúcar común) ya que las vellosidades de su intestino delgado carecen de la enzima sacarasa lo que provoca que el azúcar (sacarosa) pase directamente al intestino grueso sin ser procesada y por tanto es fermentada por las bacterias de la flora intestinal. Esta fermentación es el origen de los síntomas que, habitualmente son; hinchazón abdominal, diarreas, sangrado.etc,..

Su diagnóstico es muy difícil ya que sus síntomas son similares a otras intolerancias como la de la lactosa, al síndrome de colon irritable, a la enfermedad de Crohn o a la enfermedad celíaca.

Su origen habitualmente es congénito como défiti de la enzima sacarasa.
Sus síntomas comienzan en niños pequeños al ser alimentados con papillas de cereales.

Suele esyar asociada  a la intolerancia a la isomaltosa, llamándose en este caso Déficit Congénito de Sacarasa-Isomaltasa (DCSI). También puede estar asociada a la intolerancia a la lactosa.

En estos casos se recomienda una dieta libre de sacarosa (azúcar común) y de almidón. El problema es que la sacarosa y el almidón están presentes en muchos alimentos: frutas, verduras, pan, embutidos, etc.

Se están probando unos fármacos experimentales, que funcionan bien en algunos pacientes.

(1) La sacarasa es una enzima que convierte la sacarosa (azúcar común) en glucosa y fructosa. Está presente en intestino delgado, en el borde de cepillo de las vellosidades intestinales. Pertenece a la familia de las disacaridasas, que son las enzimas que se encargan de romper los disacáridos en los monosacáridos que los forman.

Intolerancia a la lactosa; presencia de lactosa en alimentos lácteos

Sábado, Diciembre 12th, 2009

La lactosa es una molécula hidrosoluble. Por lo tanto el porcentaje de grasa y el proceso de cortado tienen un impacto sobre aquellos alimentos que pueden ser tolerados. En el proceso de formar la cuajada, la causa se encuentra en la porción acuosa junto con el suero y la caseína, pero no se encuentra en la porción lipídica. Los productos lácteos «reducidos en grasa» o los «libres de grasa» generalmente tienen un porcentaje ligeramente alto de lactosa. Además, los productos lácteos reducidos en grasa también tienen con frecuencia varios derivados de la leche tales como sólidos de leche agregados a estos para incrementar la dulzura, lo que produce un incremento en el contenido de lactosa.

Leche: La leche humana tiene el más alto porcentaje de lactosa, alrededor del 9 %. La leche de vaca no procesada contiene 4.7 % de lactosa. Las leches no procesadas de otros mamíferos contienen porcentajes similares de lactosa (leche de cabra: 4.1 %, leche de búfala: 4.86 %, leche de yak: 4.93 %,leche de oveja: 4.6 %.

Mantequilla: El proceso de preparación de mantequilla separa los componentes acuosos de la leche de los componentes grasos. Siendo la lactosa una molécula hidrosoluble, no estará presente en la mantequilla a menos que sólidos de leche le sean agregados.

Yogur: La gente puede tolerar mejor el yogur preparado de la manera tradicional que la leche, debido a que este contiene la enzima lactasa producida por los cultivos de bacterias usados para preparar el yogur. Sin embargo, muchas marcas comerciales contienen sólidos de leche, incrementando el contenido de lactosa.

Quesos: Los quesos duros preparados tradicionalmente (tal como el queso suizo) y los quesos madurados suaves, pueden crear menos reacción que la cantidad equivalente de leche debido al proceso involucrado. La fermentación y el alto contenido de grasas contribuye a disminuir la cantidad de lactosa. El queso suizo o Cheddar hecho de forma tradicional puede contener un 10 % de la lactosa encontrada en la leche completa. Adicionalmente, los métodos tradicionales de envejecimiento del queso (más de dos años) reducen su contenido de lactosa a prácticamente nada. Sin embargo, algunas marcas comerciales de queso son generalmente manufacturadas por procesos modernos que no tienen las mismas propiedades reductoras de lactosa, y como no existen regulaciones que califiquen a un queso de «madurado», esta descripción no provee ninguna indicación acerca de si el proceso usado reduce significativamente la lactosa.

Suero, crema agria y helado: Al igual que el yogur, si fueron preparados de la manera tradicional generalmente serán totalmente tolerables, pero la mayoría de las marcas modernas agregan sólidos de leche.

Intolerancia a la lactosa; diagnóstico

Sábado, Diciembre 12th, 2009

Test de tolerancia a la lactosa

Se basa en la medición de la respuesta glucémica a una sobre carga de lactosa (50 gramos) cada 30 minutos después de las 2 horas siguientes a dicha ingesta, normalmente divididas en tres tomas (30, 60 y 120 minutos). En una situación normal, la glucemia aumenta en 20 mg/dl del nivel basal de glucosa en sangre, por lo que una ausencia de este incremento glucémico sugiere una deficiencia de la enzima lactasa. Es una forma de confirmación bastante inespecífica debido a que ciertas patologías pueden invalidar el resultado de este test (diabetes mellitus, síndrome de malabsorción, síndromes funcionales de vaciamiento gástrico), y por ello debe ser interpretado con prudencia.

Se espera variabilidad sustancial en la respuesta clínica (náuseas, retorcijones, distensión, diarrea y flatulencia), en la medida en que la extensión y la severidad de la intolerancia a la lactosa varía entre individuos.

Cuando se considera la necesidad de confirmación, es importante distinguir la intolerancia a la lactosa de la alergia a la leche, la cual es una respuesta inmune anormal (usualmente) a las proteínas de leche. Puesto que la intolerancia a la lactosa es el estado normal para la mayoría de los adultos a escala mundial, y no es considerada un enfermedad, el diagnóstico médico normalmente no es requerido. Sin embargo, si la confirmación es necesaria, están disponibles tres pruebas:

Test de hidrógeno expirado

En los individuos que padecen una deficiencia de lactasa, la lactosa que el organismo es incapaz de absorber pasa en forma libre hacia el colon (al no haber absorción, el glúcido sigue el recorrido entérico normal). Durante su tránsito por el inestino, las bacterias allí presentes degradan la lactosa produciendo gran cantidad de hidrógeno libre. Este gas, una vez en el intestino grueso es absorbido hasta el corriente circulatorio para ser eliminado a través de las vías respiratorias (sistema respiratorio). De este modo, cuando un sujeto que tiene intolerancia a la lactosa ingiere 50 gramos de este azúcar su excreción de hidrógeno por medio del aire expirado aumenta considerablemente tras dicha sobrecarga y durante varias horas después. Este test es un método rápido y bastante fiable para detectar la malabsorción de lactosa.

Acidez de las deposiciones

Puede ser usado para diagnósticar la intolerancia a la lactosa niños pequeños, para quienes otros tipos de métodos son arriesgados o poco prácticos.[9]

Biopsia del intestino delgado

Una biopsia intestinal puede confirmar la intolerancia a la lactosa después de descubrir una elevación de hidrógeno en la prueba de espiración de hidrógeno.[10] Este procedimiento consiste en la extracción de una muestra del tejido del intestino delgado para examinar, mediante el microscopio, posibles alteraciones que puedan afectar a una mala metabolización de la lactosa.

Intolerancia a la lactosa; síntomas

Sábado, Diciembre 12th, 2009

La sintomatología a este padecimiento suele surgir tras la ingesta de productos lácteos o alimentos que los contengan en su composición. Dependiendo del nivel de deficiencia de lactasa y la cantidad de alimento ingerido, la magnitud y número de síntomas pueden variar de una persona a otra o, incluso, en diferentes situaciones.

Algunos síntomas son:

  • Cólicos abdominales
  • Distensión abdominal
  • Malabsorción
  • Flatulencias (gases)
  • Pérdida de peso
  • Desnutrición
  • Crecimiento lento (en niños)
  • Diarrea
  • Heces flotantes y con olor fétido
  • Estreñimiento y defecación con ardor

Intolerancia a la lactosa; concepto y tipos

Sábado, Diciembre 12th, 2009

La intolerancia a la lactosa es una afección de la mucosa intestinal debida a que el organismo produce poca o ninguna cantidad de la enzima lactasa, que se deriva en una imposibilidad de metabolización de la lactosa (el «azúcar de la leche»).

De esta forma, cuando la ausencia de lactasa impide al organismo asimilar la lactosa se produce un cuadro clínico representativo como manifestación a esta incapacidad de responder adecuadamente a su presencia en el conducto digestivo.

TIPOS DE INTOLERANCIA A LA LACTOSA

Intolerancia primaria o permanente

Es inducida por el ambiente cuando un niño es criado en una sociedad que no consume productos lácteos. Se da en varias culturas asiáticas y africanas, donde los productos lácteos industrializados y comerciales son poco comunes.
Intolerancia secundaria o adquirida (reversible o temporal)

Se trata de una deficiencia relativa (transitoria) de lactasa en el intestino debida a patologías o situaciones (como malnutrición o toma de medicamentos) que resultan en una supresión de sus reservas enzimáticas en el tracto digestivo.

  • Infección gastrointestinal. Se trata de un episodio agudo de gastroenteritis infecciosa que conlleva un daño en la mucosa y microvellosidad del intestino.[cita requerida]
  • Medicamentos. Hay cierta gama de fármacos que pueden dar como resultado un daño mucoso en el tracto gastrointestinal. Algunos de estos son: aspirina, antiinflamatorios no esteroideos (AINES), antibióticos, etc.
  • Enfermedad crónica del intestino delgado. Algunos ejemplos son: malnutrición, enteritis actínica, gastropatía diabétia, enteritis regional, síndrome carcinoide, fibrosis quística, etc. Algunas personas celíacas pueden también presentar este cuadro, por lo que se desaconseja el consumo de lácteos a quienes padezcan de esta enfermedad.

Deficiencia congénita de lactasa

Es un desorden genético que previene la producción enzimática de la lactasa. Está presente en el nacimiento y el diagnóstico se hace en la infancia temprana. Esta clase de intolerancia viene determinada por los genes y se encuentra muy ligada a la raza o pueblo étnico (territorial) del que se proceda. Por ello, hay una predisposicón genética a padecer una deficiencia de lactasa que impida una correcta absorción de lactosa que puede ser transmitida de generación en generación.

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